lunes, 2 de abril de 2012

Sysofown

Déjenme contarles la historia de un monstruo llamado Keilwon.
Éste mismo era el ser más egoísta del mundo. No le importaba nadie más que él. Siempre destruía naciones enteras, sin embargo había un pueblo que aún así le brindaba su alojamiento, un pueblo no muy conocido ni muy poderoso, pero sí entusiasta y elogiable.
Este pueblo se llamaba Sysofown. 
Aunque Sysofown había tratado bien a Keilwon siempre, él comenzó a destruir sus casas, incendiar sus bosques, y aún cuando Sysofown tuvo una oportunidad de seguir en pie, el monstruo lo echó a perder.


Y así fué como el pueblo desapareció del mapa, ya que solo era cenizas.
Cenizas que solo con un poco de viento se transformarían en fuego.




"solo, yace, el horrible Keilwon
que nunca a nadie pudo querer
Muerto, en el bosque, el monstruo
que ninguna compañía pudo mantener con él.."


No dejaban de cantar las criaturas.

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