viernes, 4 de enero de 2013

Consumed


Veía como las llamas se desprendían de su cuerpo, pero sin quemarla, sino que formando parte de ella. 
Reflejando en su ardor toda su rabia.
- Es que nunca voy a ser suficiente, ¿eh? -
Siquiera me miró al decir eso. Seguía de espaldas, en la aurora de fuego que ahora era ella.
- Jamás lograré que te brillen los ojos al mirarme, ¿no? - Gritó y se dio vuelta - Nunca podré complacerte, ¿no es así?-
Tenía los ojos completamente blancos. Y sin embargo, me estaba mirando. Podía sentirlo, podía sentir su dolor, su odio, su tristeza, acumulada en ella durante tanto tiempo. Sus brazos, a los costados de su cuerpo, estaban completamente tensos. Y las muñecas cerradas, como empuñando dos espadas.
- Nunca podré.... - Susurró y calló de rodillas, tapándose los ojos - Complacerte..-

Y esta vez, las llamas ya no formaban parte de ella.

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