En el baile, todos parecían gente culta, inteligente. Aunque para mí la inteligencia no es el conocimiento, sino qué haces con lo aprendido.
Las damas, todas serias, llevaban vestidos largos, tacos altos y mirada frívola. Parecían estar atrapadas en el cuerpo de una muñeca, pero sin intención de salir
danzaban, o mejor dicho, se desplazaban al compás de la música junto con sus compañeros, todos al mismo tiempo. Ni damas ni caballeros parecían estar pasando un buen momento.
Y, en el medio de la pista, estaba ella. Con las manos en las caderas, vestido por las rodillas, y botas. Con el pelo despeinado y la mirada traviesa, era la única viva en ese lugar.
Bueno, ni que yo pudiera hablar de vida, llevo muerto hace más de un siglo. Pero aún así, era la única que resplandecía.
Y simplemente de la nada, salió corriendo del salón, del palacio, de los jardines reales y se adentró en los bosques oscuros. O mejor dicho, los "bosques prohibidos", ya que así decidieron llamarlo. Por estar infestado de nosotros, asesinos y depredadores natos.
Pero ella estaba allí, firme. Siendo una mujer y una niña al mismo tiempo, estaba ella, sonriendo, en medio del bosque, ante nuestra presencia. Nos recorrió con la mirada, sin siquiera titubear. Yo podía sentir sus latidos, aún estaba agitada de tanto correr. Tenía las manos a los costados del cuerpo; no estaba asustada en absoluto pero aún así tenía una posición defensiva.
Qué habría, detrás de todo eso?
Detrás de esa irresistible e indescifrable mirada?
Detrás de la sonrisa pícara?
Qué habría detrás del vestido? Qué sera lo que oculta?
O, la pregunta sería, porqué lo oculta?
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